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A diez años del primer gol, todos los gritos de Messi en la Selección

1 de marzo de 2016 18:15
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A diez años del primer gol, todos los gritos de Messi en la Selección

El 1° de marzo de 2006, en un amistoso contra Croacia, conquistó el primero de sus 49 tantos para Argentina.

Ya habían pasado cinco partidos y poco más de seis meses de su estreno fatídico: ante Hungrìa, en el estadio Ferenc Puskas de Budapest, había sido expulsado por el árbitro alemán Markus Merk un puñado de segundos después de haber ingresado por Lisandro López. Pero esa vez, primer día de marzo de 2006, Lionel Messi ya estaba listo para comenzar otro recorrido de los suyos, repleto de goles y de récords a cada paso. Iban apenas seis minutos del primer tiempo, un rato antes le había dado el pase a Carlos Tevez para que pusiera el 1-1. Entonces, aprovechó una mala salida del seleccionado croata, recuperó la pelota en tres cuartos de cancha, aceleró, enganchó paralelo al área, se perfiló y definió -a la altura de la medialuna- de zurda al palo derecho del arquero Stipe Pletikosa, un gigante de 193 centímetros que ahora ataja para el Deportivo La Coruña y sigue siendo víctima del crack rosarino. Hubo aplausos para ese joven supersónico que usaba el número 19 en su espalda y que gambeteaba a lo Maradona. Pasó una década desde aquel amistoso bajo el cielo de Basilea; ese día en el que nació un idilio no recompensado con títulos: el de los goles de Messi con la Selección.

Ya superó a casi todos en cantidad: suma 49 tantos y sólo tiene por delante a Gabriel Batistuta, quien acumuló 54. Eso sí, lo del nueve de Reconquista -en términos de promedio- resulta más destacado: llegó a esa máxima cifra en 77 encuentros; Leo jugó en 105 ocasiones. Con un agregado: aunque no haya registro preciso y absoluto respecto de las asistencias, las 32 ofrecidas por Messi en la Selección asoman como insuperables.

Un repaso por los nombres que fueron quedando detrás en el recorrido por su década goleada jerarquiza el logro. Diego Maradona (con 32 goles, incluido El Mejor de la Historia) era el líder del rubro hasta 1996, cuando fue superado por Batistuta. Messi lo pasó al Diez en 2013, con un gol a Guatemala. Pero antes ya había hecho historia al superar a Herminio Masantonio (21 en apenas 19 partidos), Daniel Passarella (22), Luis Artime (25) y Hernán Crespo (35).

Su mejor momento en la Selección -sobre todo en términos de productividad goleadora- sucedió entre los últimos dos Mundiales. En 2012, fue una máquina: 12 tantos en nueve encuentros; y en 2013, sumó seis en siete. Implacable. El único registro impropio de su magia y de sus números sucedió en los tres Mundiales que disputó: marcó cinco goles en 15 encuentros, todos en la primera ronda.

Hay más detalles interesantes en la radiografía: hizo goles con los seis entrenadores que lo dirigieron (Pekerman, Basile, Maradona, Batista, Sabella y el actual, Martino). Quien más rédito obtuvo del quíntuple ganador del Balón de Oro fue Alejandro Sabella: 25 tantos en 32 partidos; con un promedio de 0,78, el más cercano a su media histórica en el Barcelona (0,81).

Ya no es -claro- aquel chico de 18 años, dueño de esa timidez que sólo deshacía en el campo de juego. Ahora, es un crack sentado ahí, en el pedestal que parecía sólo reservado para Pelé o Diego. Contaba sus sensaciones con pocas palabras, como por estos días. Decía: “Es importante haber convertido mi primer gol con la Selección mayor. Pero eso queda atrás por la derrota. Igual, confío en que llegaremos bien al Mundial”. Acababa de firmar contrato con Adidas y lucía sus botines +F50 Tunit negros, recién estrenados. Tenía una obsesión que ya le latía en su interior: la Copa del Mundo de Alemania. La misma que obsesión que sigue habitando su horizonte.

Ahora, en marzo, Messi tendrá dos partidos para acercarse a Batistuta (o para alcanzarlo o para superarlo, considerando su capacidad para transformar imposibles en récords): el 24 ante Chile, en Santiago; y el 29 frente a Bolivia, en Córdoba. Los rivales ya lo tienen en claro: Leo va por más. Siempre.

Fuente: clarin.com

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