Reciba las últimas noticias sobre temas interesantes con NewsHub. Instalar ahora.

El amor prohibido, un gancho infalible que se renueva

5 de abril de 2015 04:00
11 0
El amor prohibido, un gancho infalible que se renueva

Mariano Martínez y Lali Espósito encabezan el elenco de “Esperanza mía”, la telenovela de Pol-ka que empieza mañana a las 21 por Canal 3. Con este trabajo Martínez vuelve a protagonizar una tira diaria luego de “Mi problema con las mujeres”, en 2012. Tras su participación en “Camino al amor”, Martínez ahora interpreta a Tomás, un joven sacerdote, huérfano y con una relación tensa con su hermano. Espósito, por su parte, vuelve al frente de un reparto después de su trabajo en “Solamente vos”. Aquí tendrá el doble rol de Julia, una chica de fuertes convicciones, que ama a su madre adoptiva y que sabe que su madre biológica la abandonó, y Esperanza, una supuesta novicia que se enamora del cura.

   La novela se presentó en La Plata, no sin polémica. En esa ciudad, se montó un show cerca de la catedral en el que participó todo el elenco y que fue cuestionado como “una ofensa y un acto de provocación a la fe católica”, según explicó el sacerdote y secretario de prensa del Arzobispado de La Plata, Cristian Viña.

   Julia tiene 21 años y vive en el pueblo de La Merced junto a su madre adoptiva Blanca, que trabaja en una fábrica del lugar A raíz de la contaminación que genera la planta, Blanca contrae una grave enfermedad. Empeñada en descubrir el origen de este mal -que también aqueja a otros compañeros- la mujer consigue pruebas que incriminan a los dueños. Pero la enfermedad, ya avanzada, resulta fatal. Antes de morir, Blanca le entrega la documentación a Julia para que se la lleve lo antes posible a un abogado porteño.

Flechazo. Camino a la Capital, Julia conoce por casualidad a Tomás, un joven sacerdote que regresa a su pueblo luego cuatro años de ausencia. Ambos no podrán quitarse los ojos de encima durante todo el trayecto y una atracción inmediata surgirá entre ellos. Pero la travesía se pone cada vez más peligrosa: Julia descubre que dos matones vigilan sus movimientos. Entiende que la denuncia que trae entre manos es material sensible que puede afectar a personas poderosas.

   Sin embargo, decidida a cumplir con el pedido de su madre, Julia cree conveniente refugiarse en el Convento de Santa Rosa, cuya Madre Superiora (Ana María Picchio) fue amiga de la infancia de su madre adoptiva. Temerosa de que la descubran sus perseguidores, a la Madre Superiora se le ocurre hacerla pasar por una novicia, rebautizándola con el nombre de Esperanza.

   Julia se adapta a vivir entre las monjas, sin saber que una de ellas, Sor Clara (Gabriela Toscano) es su madre biológica. Clara quedó embarazada muy joven -luego de una relación con un hombre casado- y decidió entregar a la beba a la Madre Superiora quien, a su vez, confió su crianza a su amiga Blanca. Luego de esto Clara decidió tomar los hábitos.

   Por su parte, Tomás se reencuentra con su hermano Máximo (Tomás Fonzi) quien se hizo cargo de la empresa familiar luego de la muerte accidental de sus padres. A diferencia de Tomás, Máximo es un hombre ambicioso, sin escrúpulos, dueño -entre otras propiedades- de la fábrica en la que trabajaba Blanca. Su novia Eva (Natalie Pérez) también lo secunda en estos manejos fraudulentos. Pero oculta que aún está enamorada de Tomás, ya que ambos mantuvieron una relación cuando eran muy jóvenes.

   La quita del subsidio al convento por parte de Máximo, una colaboración que su padre solía hacer mensualmente, despierta el enojo de Tomás, quien se opone tajantemente a la decisión. Por ese motivo, comienza a tener vínculo más cotidiano con las monjas, entre ellas la propia Esperanza. Esperanza, al estar oculta bajo una identidad falsa, no puede revelarle la verdad: que no es una novicia, pero sobre todo que se enamoró perdidamente de él y todo mientras sigue intentando encontrar justicia para la muerte de su madre.

Fuente: lacapital.com.ar

Compartir en las redes sociales:

Comentarios - 0