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Arrestan en Brasilia al hombre del maletín, un estrecho colaborador de Temer

3 de junio de 2017 16:23
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La inestabilidad política en Brasil parece no tener fin. La mañana de este sábado, cuando las miradas estaban dirigidas hacia otros acontecimientos que deben ocurrir en la semana, la policía federal brasileña detuvo al ex asesor especial del presidente Michel Temer, que lo acompaña desde las épocas de su vicepresidencia. Se trata del ex diputado Rodrigo Rocha Loures. Es el hombre que recibió una maleta con 500 mil reales (más de 160 mil dólares) de manos de un enviado de Joesley Batista, el dueño del gran frigorífico JBS que denunció al jefe de Estado.

La historia tiene episodios notables. Rodrigo, el ex diputado, era uno de los representantes de Temer para resolver todos los “problemas” de la compañía JBS con distintos organismos estatales. Así se lo hizo saber el jefe del Planalto a Joesley en aquella conversación del 7 de marzo último, grabada ex profeso por el empresario, cuando le indicó que llamara “a Rodrigo” que los iba a ayudar. Batista le preguntó entonces: “¿Me resolverá todo?” y Temer respondió: “Todo”. Poco tiempo después, el ex parlamentario era filmado por los sabuesos de la federal en el momento de recibir la coima. En un video, hecho por los policiales, se lo vio salir de un restaurante con una valija de mano donde llevaba el dinero.

Cuando el 18 de mayo estalló el escándalo que involucró al presidente brasileño, la filmación de Rodrigo Rocha se convirtió casi en un testimonio explícito. Según dijo Joesley, en su declaración premiada, esa “entrega” era la primera de una serie de pagos, que deberían sucederse en forma semanal. Quedó flotando en el ambiente que parte, o todo, de ese dinero iría a abonar los bolsillos de la cúpula gubernamental y del oficialista Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB), e incluía en el paquete el jefe de Estado.

Rodrigo Rocha, el hombre de maletín como lo llama la prensa brasileña, estaba en ese momento protegido por la inmunidad que da el cargo de diputado federal. Había asumido el 8 de marzo en reemplazo de Osmar Serraglio, que acababa de ser designado –el 23 de febrero--ministro de Justicia por el presidente. Al explotar la noticia bomba de la delación de Joesley y la grabación de su charla con Temer, al salir a la luz el video revelador de las coimas, el diputado Rocha fue “aconsejado” por los íntimos del círculo presidencial a devolver el portafolio con la plata. De ese modo, dejaría libres de sospecha a los jerarcas del oficialismo. Rodrigo cumplió con la encomienda: lo entregó en la policía federal de Brasilia. Con tan mala suerte que, contado el dinero por los agentes, estos percibieron que faltaban 35.000 reales (11.000 dólares). Rocha tuvo que volver unos días después y reintegrar la suma que había quedado en su poder.

Lo peor, sin embargo, vendría hace una semana y media cuando Temer decidió reemplazar al ministro Serraglio. Al parecer, el desempeño de este funcionario no satisfacía al jefe de Estado, quien prefirió colocar en su lugar al jurista Torquato Jardim. El presidente le ofreció a Serraglio hacerse cargo del ministerio de Transparencia; pero el político (del PMDB) se sintió “herido” por la naturaleza del desplazamiento y rechazó esa posibilidad. Fue así que resolvió volver a su banca de diputado federal. Fue la verdadera “sentencia” contra Rocha Loures, quien ocupaba ese espacio como suplente. De un momento al otro perdió el cargo y la inmunidad.

De allí en adelante sería cuestión de horas su arresto, pedida explícitamente por la Procuración General brasileña (PGR). La cuestión que se planteaba para Temer era simple: ¿Resistiría el ex diputado la presión de un encarcelamiento? ¿Iría a preferir la delación premiada a cambio de su libertad? En el mundo político se especulaba con esa posibilidad; en cuanto Temer se empeñaba en negarla: “No creo en la delación de Rodrigo”, afirmó Temer varias veces.

Ahora, Rodrigo Rocha Loures está en un celda de la Superintendencia Regional de la policía federal en Brasilia. Y debe permanecer allí hasta el fin de las investigaciones. Hay que señalar que la defensa del ex asesor presidencial y ex legislador, ya exploró mediante contactos, la posibilidad de que el hombre se torne un “arrepentido”. La orden de detención fue pedida por el juez de la Corte Suprema Edson Fachin, que tiene a su cargo todo el caso Lava Jato relacionado con el mundo político.

El magistrado dijo, al demandar la prisión, que la conducta de Rodrigo era “gravísima” y consideró que era “imprescindible” ponerlo tras las rejas. Tan pesado es el tema que el juez descartó medidas como el uso de tobillera electrónica. Concluyó que Rocha es “un político con influencia en el escenario nacional, hasta hace poco asesor del presidente Michel Temer y persona de la estricta confianza de este último, como declaró en un audio captado por Joesley Batista”. A esta altura, se torna evidente la “guerra” entablada entre el jefe de Estado y el fiscal de fiscales Rodrigo Janot; guerra que se extiende al ministro de la Corte Fachin.

Fuente: clarin.com

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