Reciba las últimas noticias sobre temas interesantes con NewsHub. Instalar ahora.

El atlético del cholo se toma revancha

8 de enero de 2015 05:31
2 0

MADRID.- Es como una revancha eterna, en capítulos. Diego Simeone tumbó anoche al Real Madrid de los récords por tercera vez desde la ingrata noche de Lisboa en la que se le escapó la Liga de Campeones en el último córner. Lo hizo con la habitual receta de intensidad defensiva, rigor táctico y eficacia en el área contraria que pintan a su Atlético de Madrid, pero esta vez también con una apelación a lo sobrenatural.

"El fútbol es energía", suele sentenciar Simeone. Y energía fue lo que generó cuando un día antes del derby de ida por los octavos de final de la Copa del Rey anunció que pondría como titular a Fernando Torres. El Vicente Calderón se convirtió en escenario de una fiesta nostálgica para recibir al ídolo que regresaba después de siete años.

El Real Madrid se sorprendió en un infierno y se retiró desorientado, sacudido por un 2 a 0 que le muestra el abismo de la eliminación del que sólo puede salvarlo una goleada en el Bernabéu la semana que viene.

El Niño Torres ya no será el delantero insaciable que dejó el Manzanares en 2007. Pero mucho menos es este Aleti el coleccionista de derrotas que lo vio partir. La gente adora a este hijo pródigo que llega a disfrutar de los éxitos que jamás conoció en su casa. Dos horas antes del partido había cola en la tienda del estadio para comprar la nueva camiseta con el 19.

La energía del estadio acaso enmascaró otra jugada de Simeone para encarar el clásico de la capital. Dejó fuera del equipo a siete de los titulares habituales. Incluso colocó de N° 3 -a marcar a Gareth Bale- a un tal Lucas Hernández, francés, de 18 años, con dos partidos en primera.

Cuesta pensar que Carlo Ancelotti pueda haberse confiado. De hecho, honró sus genes italianos y puso a Sami Khedira para reforzar el medio campo, ya desbordado el domingo por el Valencia en el despertar del sueño lírico de 22 victorias consecutivas. Pero tomó la desconcertante decisión de dejar a Cristiano Ronaldo en el banco.

Sin él en cancha, el Real Madrid baja a la tierra. A Bale le cuesta asumirse una estrella y Benzema fantasea con la ducha del final. Si encima el rival es capaz de colocar siempre una doble marca para cortar el pase de Kroos y de ahogar la salida de los centrales, el gran campeón queda reducido al recital de amagues de Isco. Bonito, pero insuficiente.

Los de Simeone sufrieron los primeros 15 minutos, como si necesitaran conocerse las caras. Después congelaron el partido. El primer tiempo languideció entre bostezos. Daban ganas de ponerse a ver un resumen de las últimas imágenes tomadas con zoom de Messi para jugar a descifrar su verdadero estado de ánimo.

Pero fue empezar el segundo y quedó en evidencia que la enésima trampa del Atlético estaba por dar resultado. Raúl García sacó petróleo de un lateral cualquiera. Sergio Ramos le hizo ippon en el área y le dio un penal inesperado. Lo convirtió el propio García, un jugador opaco, a veces marrullero, pero de fenomenal eficacia para el juego del Atlético. En el festejo Simeone se abrazó apasionadamente con un alcanzapelotas rubio de rulitos, que no era otro que su hijo menor, Giuliano.

Ya ni el ingreso de Cristiano pudo despertar al Real Madrid. El uruguayo Giménez cabeceó un córner al gol para cerrar el partido. Le ganó a Ramos; otra estocada de venganza para el verdugo de Lisboa.

Ancelotti se fue cabizbajo. Tuvo que responder a la prensa si sentía que el Real Madrid -campeón de Europa y del mundo- estaba "en crisis". Urgencias del fútbol.

Simeone era festejo puro. Sobre todo por haber ganado con un once tan inusual: "No entiendo este juego de otra manera que no sea competir. Para competir desde fuera hay que hacerlo desde dentro", dijo. Elogió a Torres, aunque reconoció que "le falta entender bien" la presión del equipo. El Niño ganó el primer clásico madrileño de su vida. El Cholo, como técnico, va por el cuarto en los últimos 10..

Fuente: lanacion.com.ar

Compartir en las redes sociales:

Comentarios - 0