Reciba las últimas noticias sobre temas interesantes con NewsHub. Instalar ahora.

del comunismo a las filas K, de Boca a D'Elía

15 de octubre de 2014 12:50
19 0

PERFIL DE UN FUNCIONARIO POLÉMICO.Empezó a hacer política hace 30 años. A los 20 se enteró que tenía SIDA. Y conformó el primer matrimonio gay de Latinoamérica.

Integró las juveniles filas de la Federación Comunista, fue candidato por el socialismo porteño y, desilusionado por la tibieza de esas fuerzas frente a la agenda de demandas de la comunidad homosexual, abrazó la causa del cristinismo cuando el Gobierno impulsó y sancionó la ley de matrimonio igualitario. Apasionado, ansioso, astuto y polémico, él ya había primereado con su propio casamiento en Tierra del Fuego. Alex Freyre se convirtió, así, en "integrante del primer matrimonio LGBT de Latinoamérica".

Antes de sentarse en la silla de funcionario, el actual presidente del Archivo de la Memoria de la Diversidad Sexual había aportado su sonrisa perfecta a los afiches de la última campaña electoral kirchnerista, cuando ocupó el sexto lugar de la lista de diputados porteños que el año pasado encabezó Juan Cabandié. "Diez años antes, esto hubiera sido impensado", le gusta repetir. Y tiene razón.

Militante de los derechos humanos, Freyre ya había sido candidato en el 2007 por el Partido Socialista: su nombre figuraba en cuarto puesto de la lista de legisladores del socialismo porteño. Pero, según dijo después, se desencantó con el partido fundado por Juan B. Justo cuando todavía no había sido sancionada la ley de matrimonio igualitario: intentó casarse en Santa Fe y el entonces gobernador Hermes Binner no lo respaldó.

Ya con la camiseta kirchnerista, en las elecciones legislativas de 2009 figuró en la sábana de candidatos a diputados nacionales, en el puesto 21 y junto a la entonces vicepresidenta del INADI, María Rachid. Fue un año clave en su vida. El 28 de diciembre logró contraer matrimonio con José María Di Bello, gracias a un decreto ejecutivo de la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos. Unos días antes, el 13 de noviembre, un tribunal de la ciudad de Buenos Aires también los había autorizado a casarse.

Fanático de Boca -en su billetera guarda el carnet de socio xeneize-, Freyre había empezado a militar en política en un colegio de varones de Caballito, cuando la dictadura tocaba su fin y los partidos políticos lanzaban sus campañas para las elecciones de 1983. Formó parte de la Federación Juvenil Comunista, pero se fue del partido por “la homofobia dentro de los partidos políticos, no sólo en la Fede”.

A los 20 años se enteró de que tenía VIH. Desde 1989, trabajó con grupos de personas viviendo con el virus. En 1995, formaron la Fundación Buenos Aires SIDA, y en ese momento asistió a la mesa de Mirtha Legrand: la agenda de los derechos de los homosexuales se abría camino en la sociedad y en los medios. “Enseñé a usar el preservativo en la mesa de Mirtha. Ella tomó de mi copa y yo expliqué que no se transmite el VIH de esa forma”, recuerda Freyre con frecuencia. La fundación tuvo otro hito en 2005, cuando participaron del acto en el que se le puso un preservativo gigante al Obelisco.

Coordinador Red Argentina de Personas Positivas y fellow Ashoka, Freyre también tuvo otro momento mediático cuando congenió su discurso con el del bravo dirigente piquetero Luis D'Elía, con quien se solidarizó el mes pasado tras el procesamiento que le dictó el juez federal Luis Rodríguez por “incitación a la discriminación”, al haber utilizado la palabra “paisano” para referirse a Sergio Schoklender, por su condición de judío. No importó que el dictamen judicial haya sido incómodo para los militantes de derechos humanos. Freyre ató su sonrisa de dientes perfectos al recio piquetero de La Matanza.

Fuente: clarin.com

Compartir en las redes sociales:

Comentarios - 0