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Una foto incómoda, gritos y confusión por las sillas: lo que no se vio de la apertura de sesiones en el Congreso

1 de marzo de 2016 18:46
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Una foto incómoda, gritos y confusión por las sillas: lo que no se vio de la apertura de sesiones en el Congreso

El FPV debió sentarse a la izquierda, pero el protocolo no se aplicó; Larroque le dejó una foto a Macri

"¡Gorila!", se escuchó al fondo del recinto. El grito se mezcló con tantos otros que reclamaban "basta de represión", "no a los despidos" y "respeto por el pueblo". Los diputados kirchneristas se refregaban la cabeza, se codeaban para susurrar comentarios y elevaban la voz para interrumpir a Mauricio Macri , que intentaba sortear la incomodidad. Pero los carteles con las consignas "Franco es tu padre", "Nicky caputo es tu amigo" y "Calcaterra es tu primo" se llevaban todas las miradas.

Mientras los diputados de La Cámpora mostraban los dientes, Máximo Kirchner fue el gran ausente. Prefirió ir a la apertura de sesiones de Alicia Kirchner en Santa Cruz antes que escuchar el "legado" kirchnerista en boca del líder de Cambiemos. También faltó Juliana Di Tullio , ex presidente del bloque del FPV, otra de las espadas más filosas del kirchnerismo en el Congreso.

En los balcones, Hugo Moyano y Gerónimo "Momo" Venegas mostraban que aún hay canal de diálogo con el Gobierno. También Adolfo Pérez Esquivel y el líder Qom Félix Díaz dieron el presente. No estuvo en cambio la titular de Madres de Plaza de Mayo Estela de Carlotto, invitada habitual en los palcos cada 1° de marzo.

Antes de la sesión, el orden de los bloques en el recinto, histórico símbolo de la distribución del poder político, disparó la confusión entre los diputados. Es que, según contaron diputados kirchneristas a LA NACION, anoche, en los despachos recibieron una comunicación con un "plano de resignación de bancas". Las autoridades pedían que, con el nuevo ciclo legislativo, el FPV y el resto de los bloques opositores se sentaran del lado izquierdo del hemiciclo. Es decir, el ala opuesta a la que ocuparon en los últimos doce años. De hecho, en esas bancas fue pegado un papel que decía "interbloque Cambiemos".

Para el discurso de Macri de hoy, finalmente, se decidió no aplicar ese protocolo. Para "promover un buen clima", las autoridades de las Cámaras decidieron dar libertad para que cada uno eligiera su asiento. Los diputados kirchneristas, carteles en mano, entraron decididos a ocupar sus puestos históricos.

"Nos llegó un mail ayer a las 20 planteando el cambio de lugares. Pero no podíamos permitir que diputados que recién se bajaban de un avión para ir a la sesión llegaran y se encontraran con otra persona en su banca", explicó a LA NACIÓN Teresa García (FPV).

Desde Pro Pablo Tonelli señaló: "Hay que tenerle paciencia al FPV, a veces parecen chicos malcriados, no están respetando la tradición: la oposición se sienta a la izquierda".

La confusión trajo postales curiosas. Entre otras, la del presidente del bloque Pro Nicolás Massot sentado al lado de Axel Kicillof. Como la comedia y la tragedia del teatro, mientras el primero aplaudía con fuerza y tenía la sonrisa estampada, el segundo, recostado en su silla, escuchaba con gesto duro las críticas a sus políticas económicas.

Por los pasillos parlamentarios hubo lugar para aflojar tensiones. La secretaria de Relaciones Parlamentarias y Administración Paula Bertol y el diputado de Pro Pablo Tonelli se sacaron una foto con la ultrakirchnerista Diana Conti y sus dedos en "V".

La apertura de sesiones siempre llega con souvenirs. En 2012, fueron los billetes con "100 Boudoues" en medio del escándalo Ciccone. En la disputa por la ley de medios, fueron los carteles con "Clarín miente". Esta vez, el FPV reeditó la pegatina con críticas y mensajes directos a Macri. "Franco es tu padre, toda una vida con contratos con el Estado", "Calcaterra es tu primo. En enero $2.500.000.000 en contratos con el Estado", "Nicky Caputo es tu amigo, $800.000 en enero en contratos con el Estado", fueron los más personalizados.

Por todos lados se imprimieron y pegaron reclamos: "El país no es tu empresa", "No hipotequemos el futuro", "Riqueza =1, Pobreza=0" y "Gobiernan las empresas". Incluso, una pancarta que pedía "no a los despidos en CN23", a pesar que fue Cristóbal López, nuevo dueño del canal, quien echó a 136 personas.

"La inflación existe porque el gobierno anterior la promovió", dijo Macri al promediar su discurso, y encendió la furia de la oposición. Comenzaron los gritos y la cinta adhesiva empezó a recorrer las bancas, para pegar más carteles. "Hay más gente que paga ganancias", fue uno de los gritos. "La especulación financiera es tuya", sonó otro más atrás.

Llegó entonces uno de los momentos más tensos: el "Cuervo" Larroque, indignado cuando Macri pedía gritar "Nunca Más" por los 40 años del golpe militar, se paró, y se acercó al escritorio central, y dejó una foto todo color de la mujer que fue herida con balas de goma durante la protesta por los despidos en La Plata. Incómodo, el titular de la Cámara baja Emilio Monzó tomó la foto y, al retirarse, la dejó boca abajo, exhibiendo las cintas adhesivas que había pegado La Cámpora.

Macri pudo contrarrestar a los gritos kirchneristas cuando anunció que los productos de la canasta básica para quienes tengan planes sociales no pagarán más IVA. Elisa Carrió comenzó a aplaudir de pie. Arengó para que todos se levantaran y en seguida el interbloque Cambiemos entonó como mantra el "sí, se puede". Enseguida llegó el mimo presidencial a la líder de la Coalición Cívica, cuando pidió que al finalizar su mandato quiere "que todos los niños reciban una asignación".

Mientras, el FPV permanecía en silencio. Mascando chicle, Julio De Vido miraba su celular y Carlos Kunkel hablaba por lo bajo con Héctor Recalde. Diego Bossio y sus pares del nuevo bloque Justicialistas hacían equilibrio. El ex titular de la Anses dejó un pasillo entre sus bancas y las de sus ex compañeros del Frente Para la Victoria. Entre ellos no hubo saludos ni ademanes con la mano.

Al final de la sesión algunos de los diputados kirchneristas volvieron a subir el volumen en el recinto. Entonaban todos el mismo grito, que fue más bien una expresión de deseo: "Vamos a volver". La apertura de sesiones fue sólo el prólogo de lo que será un año legislativo cargado.

Fuente: lanacion.com.ar

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