Reciba las últimas noticias sobre temas interesantes con NewsHub. Instalar ahora.

Un giro de 180° en la causa Sueños Compartidos

15 de mayo de 2017 22:55
31 0

El escrache a Cristina en el Parlamento Europeo

El juez Martínez De Giorgi se tomó su tiempo, aceptó humillaciones públicas pero finalmente avanzó sobre el desvío de 206 millones de pesos sobre un total de 748 millones que los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner le habían dado a las Madres de Plaza de Mayo para construir viviendas sociales. Y lo hizo tanto con Sergio Schoklender -el cerebro de toda la operación-, como con Hebe Bonafini -un símbolo de la lucha contra la dictadura por los derechos humanos- y sobre todo, los financistas que cambiaron por efectivo los cheques oficiales en la maniobra. En su fallo de 552 páginas, el juez dejó en claro que los Schoklender “en connivencia” con funcionarios K usaron “en forma bastarda el prestigio y la trayectoria” de las Madres para enriquecerse personalmente y, también, para financiar ilegalmente a candidatos kirchneristas, aunque este tema aún está pendiente de investigar. La enorme maniobra, que además dejó trabajadores sin aportes previsionales en todo el país, se hizo gracias a que funcionarios como José López y Abel Fatala permitieron que las obras se hicieran sin licitación pública.

En agosto del año pasado, Martínez De Giorgi con buen tino evitó obligar a Bonafini a concurrir por la fuerza a tribunales a declarar como imputada, evitando un choque entre militantes K y la policía y sufrió todo tipo de críticas. De Giorgi finalmente indagó a Bonafini semanas más tarde en la sede de las Madres y sin conflictos porque como presidenta de la fundación avaló todas las decisiones de Schoklender, a quien había adoptado casi como un hijo luego de que el parricida salió de la cárcel. La histórica dirigente de las Madres “sabía del desmanejo financiero, aprobó balances irregulares” y permitió tercerizar trabajos a Meldorek, la empresa de Schoklender creada por la mujer del ex secretario de Comercio Guillermo Moreno, la escribana Marta Cascales.

En la resolución, el juez la consideró a Hebe partícipe necesaria del fraude al Estado, luego de casi cuatro años de haber heredado la causa. Sucede que este sensible tema lo investigó el polémico ex juez Norberto Oyarbide hasta el 2013. Bajo las presiones de los K, Oyarbide había evitado meterse con Bonafini y su hija María Alejandra, incluso con los financistas José Fernando Caparrós Gómez, quien le vendió Meldorec con dos aviones y una Ferrari incluidos a Schocklender, y Guillermo Greppi, investigado en otra causa por haber conseguido que Oyarbide le parara un allanamiento a su financiera Propyme. Ambos cambiaron decenas de cheques del ministerio de Planificación por efectivo a Schocklender que luego terminaron evaporándose en una red de empresas y gastos sin facturar.

En el 2013, la cámara federal apartó a Oyarbide del caso que fue revelado por Clarín en el 2011 y que por eso recibió todo tipo de insultos y ataques personales. Por su parte, las entonces diputadas del ARI Elsa “Tata” Quiros y Maricel Echecoin denunciaron que habían entregado al entonces titular de la Unidad de Información Financiera (UIF) José Sbatella un informe con los manejos financieros irregulares de Schoklender pero que el funcionario cajoneó la denuncia durante, por lo menos, un año, como muestra de la muralla de protección que habían creado los K sobre las Madres a quienes habían copado para meterlas en el barro de la política partidaria. El tribunal de alzada también anuló los procesamientos que había dispuesto Oyarbide, quien siguió con la estrategia K de proteger a Bonafini. Martínez De Giorgi -por entonces un joven ex secretario letrado de la cámara federal ascendido a juez- se quedó entonces con la explosiva y desprolija causa que hoy -cuatro años después- tomó un giro de 180 grados, respecto de Bonafini aunque a De Vido solo le haya dado falta de mérito, por ahora. El pecado original del escándalo fue que De Vido y sus jefes por ambiciones políticas metieron a una organización de derechos humanos a construir casas para pobres, desviándola de la noble causa por la que habían peleado hasta entonces.

Fuente: clarin.com

Compartir en las redes sociales:

Comentarios - 0