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Juan Hendel estrenó "El tramo", documental sobre cómo recuperar las vías muertas del ferrocarril

7 de noviembre de 2014 18:36
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El primer largometraje de Hendel registra el trabajo cotidiano de un grupo de pobladores de la localidad bonaerense de Mercedes, que usan su ingenio y esfuerzo para dejar de ser víctimas del desguace ferroviario, y desarrolla la idea introducida por el filósofo francés Henri Bergson que indica que, a través de un fragmento (o de un tramo), se puede tener la idea de una totalidad.

“La película reflexiona un poco sobre la limitación espacial, el fragmento y el recorte. Los textos de Bergson que aparecen en algunos momentos sirven un poco para afianzar esa reflexión. La idea es ver si a través del fragmento se puede tener una idea de la totalidad, es una reflexión que queda abierta y que básicamente era mi punto de partida”, explicó el cineasta.

En diálogo con Télam, Hendel señaló que del trabajo de estas personas, cuya labor es limpiar y recuperar tramos de vías para ponerlos a punto en función de su comunidad, “surge una idea de Nación que se propone recuperar no sólo esas vías, sino una idea de país” que fue destruido en los 90, bajo los estragos del neoliberalismo menemista.

Además, tal como se ve en la relación entre uno de estos hombres y su nieto, que va aprendiendo el oficio de maquinista y lo ayuda a limpiar y sacar la madeja que cubría las vías durante todos estos años, Hendel señaló que existe “una idea de traspaso generacional, un contagio de la voluntad y la sensación de que ese es un trabajo que quizás dure toda una vida, pero que tendrá herederos”.

La película, que se estrenará el próximo 13 de noviembre en el Espacio Incaa de La Plata, tuvo un proceso largo que le llevó a Hendel unos seis meses de realización, ya que los pobladores de Mercedes emprendían sus labores de recuperación de las vías los fines de semana, en sus tiempos libres, y el director sólo podía visitarlos esos días.

“Estaba haciendo una especie de taller de desarrollo de proyectos y tomé este tema porque me es cercano, ya que soy de Marcos Paz, por donde pasaba el ferrocarril General Belgrano que viene de González Catán y fue uno de los ramales que se cerraron, primero en los 70 y después en los '90, dejando aislados a los pueblos más de campo que hay alrededor”, recordó el director.

Y añadió: “Muchos de esos pueblos quedaron incomunicados y, a partir de entonces, los pobladores empezaron a arreglar las vías y a reutilizar las viejas zorras que habían quedado y otros, incluso, hicieron sus propias zorras. Las usaban para poder comunicarse o traer maestros los días de lluvia o medicamentos, cuestiones de emergencia, por ejemplo”.

Hendel detalló que fue conociendo distintas estaciones que habían quedado abandonadas en la zona y finalmente llegó a la de Mercedes, donde conoció a Carlos, uno de los miembros de la Asociación de Amigos del Ferrocarril Belgrano, que actualmente es uno de los que más transita las vías con “La Mercedina”, su propia zorra.

“Ellos estaban en plan de llegar a una nueva estación. Ya llevaban recuperados alrededor de 200 kilómetros de vías, habían llegado a Tres Sargentos y planeaban llegar a Los Ángeles. Ahí fue cuando me surgió la idea de registrar todo ese trabajo”, señaló el cineasta, quien eligió una puesta en escena muy personal para mostrarlo sin caer “en una mirada paternalista ni prejuiciosa”.

Hendel quería “tratar de pensar esta idea de aprehender algo a partir de uno de sus fragmentos, sin abarcar su totalidad. Mi intención era ir a contramano de los documentales televisivos, donde se pretende abarcar una totalidad histórica, y reflexionar si mostrando sólo un tramo podíamos captar algo de la esencia de la totalidad del drama de la falta de trenes en muchos lugares del país”.

“Por eso elegí la puesta en escena que elegí: queríamos rastrear en esas pequeñas observaciones silenciosas, para captar algo que hubiera detrás de eso, de ese trabajo más allá del frío y el calor, un trabajo inmenso y casi utópico, algo que parecía casi imposible y casi absurdo”, señaló.

“Teníamos el objetivo de captar algo a través de esa observación, porque a través de ese registro me parecía que podíamos descubrir algo de lo que los motivaba para hacer todo ese trabajo de recuperación del tendido ferroviario”, dijo el director.

Para él, también era importante “investigar cómo hacer un documental de una manera menos convencional, para ver qué se podía hacer sin caer en lugares comunes. Tenía una necesidad de escapar del estereotipo de películas que ya existen sobre el mismo tema”.

Fuente: telam.com.ar

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