La historia se repitió y San Lorenzo festejó en el clásico

15 de marzo de 2015 23:25

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La historia se repitió y San Lorenzo festejó en el clásico

Casi cuatro años pasaron y la historia se repitió. El clásico de barrio porteño más importante del país volvió a jugarse y tuvo el mismo final. En aquel último enfrentamiento, por el Clausura 2011, San Lorenzo goleó 3-0 a Huracán. Y si bien esta vez el Globo llegaba entonado, no pudo quebrar la racha negativa ante el rival de toda la vida. Más allá de empezar ganando, el Ciclón sacó pecho y se lo dio vuelta para festejar en el Nuevo Gasómetro por 3-1.

El encuentro comenzó con el local como el claro dominador del juego. Romagnoli y Sebastián Blanco se juntaron bien por la zona de ataque y llevaron peligro al arco rival. El visitante, por su parte, no encontró en los primeros minutos el juego asociado entre el triple enganche por el que apostó Apuzzo: Toranzo-Montenegro-Romero Gamarra. Así, la pelota le llegó poco y nada a Abila, la única referencia de área.

Sin embargo, el buen pie de ese triplete provocó que el Globo lastime en la primera llegada. Fue a los 15 minutos cuando Romero Gamarra asistió entre líneas a Toranzo, quien ensayó un furioso remate desde afuera del área. Con Torrico un poco adelantado, la pelota tomó altura y cruzó la línea de gol para que explote el minúsculo grupo de hinchas quemeros en una tribuna del Nuevo Gasómetro.

A partir del gol, los dirigidos por Apuzzo se acomodaron mejor en el campo y el Ciclón no encontró la pelota y quedó desarticulado. Vismara se hizo dueño del mediocampo y Romero Gamarra se transformó en la carta desequilibrante del equipo vestido de rojo.

Pero nuevamente pasó todo lo contrario a lo previsible. Es que en el mejor momento del Globo, San Lorenzo aprovechó una siesta en la defensa rival y empató el partido. Matos pivoteó de manera estupenda, y el emblema del Ciclón, Pipi Romagnoli, se filtró entre los centrales para definir rasante y cruzado.

Los dirigidos por Bauza volvieron a tomar la iniciativa y estuvieron cerca de ampliar el marcador con un misil de Mussis que hizo volar a Díaz, quien manoteó la pelota y la mandó al córner. Pero habría más gritos sagrados en la tarde del Bajo Flores.

En la última jugada del PT, el Globo se distrajo en una pelota parada y lo pagó caro. Un tiro de esquina ejecutado desde la izquierda picó en el corazón del área y Caruzzo apareció en soledad para empujar la pelota al gol con su botín izquierdo.

El complemento duró apenas 15 minutos. Los que tardó el Azulgrana en liquidar el partido: Matos metió el tercero después de un penal que Vismara le cometió a Pipi Romagnoli.

Apuzzo intentó ir por el milagro con los ingresos de Puch y Campana, pero el resultado no se movió. Si bien Huracán inquietó en más de una oportunidad el arco rival, siempre estuvo Torrico para contestar de manera estupenda.

El Ciclón se relajó sobre el final, pero no sufrió, mientras los hinchas deliraban en las tribunas por una nueva victoria. Solo quedo la frutilla del postre: el Pipi Romagnoli, la gran figura del clásico, se retiró por un golpe, pero con la sonrisa de escuchar un sinfín de aplausos del público local. Es que el 10 no solo hizo un gol y generó otro, sino que se puso el equipo al hombro y demostró que, a pesar de la edad, la magia sigue intacta.

San Lorenzo mostró oficio en los momentos determinantes y se quedó con una nueva edición del clásico. Además, estiró la diferencia en el historial (74-41). De yapa, los de Bauza (12 puntos) se acomodaron como escoltas de Boca (13).

Fuente: larazon.com.ar:80

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