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Negociaciones secretas por la unidad sindical

6 de abril de 2015 05:39
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Las coincidencias en el rechazo al impuesto a las ganancias y el impacto que tuvo el paro nacional del martes pasado aceleran las conversaciones para la reunificación de la CGT.

Entre las negociaciones secretas, surge un dato que hasta hace poco era improbable: Antonio Caló, jefe de la central más cercana al Gobierno, estaría dispuesto a reunirse con Hugo Moyano en el corto plazo. A cargo de la gestión para sentar a los jefe de las dos CGT quedó el ferroviario Omar Maturano, uno de los ideólogos de la huelga del 31 de marzo pasado.

Hasta hace apenas unos días, Caló se mostró reticente a un acercamiento con sus colegas del sindicalismo opositor. Su postura es idéntica a la que pregonan el gremialista de los taxistas Omar Viviani y su tropa de adherentes del Movimiento de Acción Sindical Argentino. Ni Caló ni Viviani consideran viable la unidad de la CGT antes del cambio de gobierno. Desconfían, además, de las negociaciones que ya activaron otros dirigentes de su central con Moyano y Luis Barrionuevo.

Esos dirigentes son el estatal José Luis Lingeri; el jefe de los albañiles, Gerardo Martínez, y Carlos West Ocampo, referente de Sanidad y del sector de "los Gordos" (grandes gremios). "Ellos hablan por la de ellos. No negocian en nombre de la CGT", aseguró a LA NACION uno de los hombres con mayor poder en la central oficialista.

A contramano de las charlas que mantienen los interlocutores de su CGT, Caló avaló la intervención de Maturano para gestionar un encuentro con Moyano y otros referentes de la alianza de gremios del transporte, entre los que estarían el colectivero Roberto Fernández y el portuario Juan Carlos Schmid. Así lo reconoció el ferroviario a LA NACION.

La gestión de Maturano se ejecutará hoy por teléfono desde la sede de La Fraternidad, el búnker donde fantasea sentar a una misma mesa a Caló y Moyano, y quedar así como el garante de la unidad del movimiento obrero.

Además de la eventual reunificación de la CGT, Maturano impulsará una iniciativa para que las tres vertientes de la central coincidan en un reclamo común en contra del impuesto a las ganancias. El 14 del actual habrá un encuentro de 22 gremios del transporte en la sede de la UTA en el que se definirá cómo continúa el plan de lucha tras el paro del 31.

"Buscamos la unidad del movimiento obrero. Nuestra participación en una nueva protesta deberá tener el consenso de los tres sectores", fijó posición Mario Calegari, número dos de los colectiveros de la UTA.

Esa misma postura buscará imponer Maturano: si hay otro paro, que sea impulsado por las tres CGT.

La influyente alianza de los gremios de transportistas ya dio señales de querer la unidad: confluyen allí representantes de las tres centrales. Con su experiencia y con mediadores propios, los transportistas se entusiasman con un rol predominante en una eventual CGT unificada. Para eso todavía falta mucho según aseveran.

La estrategia de los transportistas para apurar la unidad contemplaría activar un congreso confederal en la CGT con base en Azopardo 802. Si no se concreta en el corto plazo para protestar por el impuesto a las ganancias que se niega a modificar la Casa Rosada, se convocaría con "la unificación" como único tema de la agenda.

Maturano y sus laderos del gremio del transporte, Juan Carlos Schmid y Roberto Fernández, anhelan reunir en el confederal a Moyano, Barrionuevo y a los eventuales enviados de Caló.

Sin embargo, desde la central que encabeza el jefe de los metalúrgicos ya hubo dirigentes que fueron tajantes: "No es tiempo de dar ese paso", expresaron.

Más allá de todas las gestiones en pos de la unidad del sindicalismo, se estima que no habrá un criterio común antes de las elecciones primarias del 9 de agosto, que son la antesala a los comicios presidenciales.

En sus tres vertientes, la CGT mantiene compromisos con diferentes candidatos a presidente en su afán por no ceder protagonismo ante el cambio de gobierno.

En este sentido, Caló se mostrará cada vez más cerca de la campaña del gobernador bonaerense, Daniel Scioli. Barrionuevo hará lo propio con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y tal vez con el peronista cordobés José Manuel de la Sota. Mientras que Moyano juega a tres bandas: tiene lazos con Scioli y Massa desde hace mucho tiempo, pero también con el jefe de gobierno porteño y líder de Pro, Mauricio Macri, a quien lo unen acuerdos políticos, gremiales y hasta económicos.

Los maestros de Santa Cruz definirán hoy si aceptan la última propuesta salarial del gobierno provincial en paritarias. El gremio Adosac definirá en el congreso docente si acepta o no la propuesta, mientras filiales como la de Río Gallegos aprobaron en votación dividida aceptar la oferta. El gobierno de Daniel Peralta ofreció en paritarias un aumento escalonado en tres cuotas: 8 por ciento en marzo, 7 en mayo y un 8,2 por ciento en agosto. El incremento será acumulable en el salario básico e implicará un 25,03 por ciento con el salario de agosto, que llevaría el sueldo actual de 9180 pesos a unos 11.400 pesos, y 12.500 pesos si se incorpora el incentivo docente que paga el gobierno nacional..

Fuente: lanacion.com.ar

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