Reciba las últimas noticias sobre temas interesantes con NewsHub. Instalar ahora.

En Nueva York ahora el desafío es quitar la enorme masa de nieve

25 de enero de 2016 01:01
15 0

El día amaneció ayer soleado y parecía una postal con los rayos reflejados en la pureza de la nieve. Los chicos jugaban con sus trineos, armaban muñecos de nieve y algunos atrevidos se deslizaban en snowboard por Times Square. Lo peor había pasado. Estados Unidos comenzaba a recuperarse de a poco de la feroz tormenta de nieve que afectó a unas 85 millones de personas en la costa Este, causó al menos 28 muertos y paralizó a varias ciudades como Washington, Filadelfia y New York. Pero si bien ya pasó el riesgo mayor, los problemas persisten: hay todavía miles de usuarios sin electricidad, las calles están tapadas de nieve y muchos no pueden salir de sus casas, el transporte no funciona y las clases se suspendieron en la capital hasta el martes.

La tempestad, que comenzó el viernes al mediodía y alcanzó una magnitud histórica en varias ciudades, puso en emergencia a 11 estados de la costa Este y la cuarta parte de la población del país resultó afectada. La mayoría de los muertos fueron por accidentes de tránsito. Pero hubo algunos que fallecieron intoxicados por monóxido de carbono mientras estaban encerrados en su automóvil y el caño de escape se tapó por la nevada.

Otros murieron mientras paleaban la nieve de la puerta de sus casas. La municipalidad limpia todas las calles, pero los vecinos tienen la obligación de tener despejada la vereda cuando termine la tormenta. De lo contrario, son multados con cifras que pueden llegar a los 500 dólares. Entonces, cuando sale el sol, todo el mundo se lanza a la calle con sus palas de metal para hacer el trabajo. Pero el esfuerzo es grande, sobre todo tras una tormenta donde la nieve alcanzó los 90 centímetros en algunos lugares. Muchos mueren infartados mientras palean. Por la televisión aconsejan cómo hacerlo sin romperse la espalda, detenerse cada 15 minutos y delegar esa tarea en otro si se tiene problemas cardíacos.

“Esto fue una tormenta verdaderamente histórica y, a pesar de que hemos hecho grandes avances, todavía no hemos terminado el trabajo”, advirtió el gobernador del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo.

Con 68 centímetros de nieve que cayeron en Central Park, fue la segunda mayor acumulación desde 1869, cuando comenzaron los registros. Pero en Broadway ya se reinstalaron ayer los shows y los museos reabrieron sus puertas. En la Gran Manzana –también en Washington– fue un día de diversión para los chicos y de guerras de nieve para todos.

Mientras algunos disfrutan, hay un ejército de camiones –sólo en Nueva York hay 2.500– que se mueven a todo vapor para limpiar las calles que están colapsadas de nieve. El trabajo es mucho más lento que otras veces porque las camionetas cuatro por cuatro que los municipios suelen usar para despejar las calles secundarias no pueden ingresar porque hay demasiada nieve, se atascan o se caen a las zanjas. Se necesitan tractores o vehículos especiales para todos lados y no alcanzan. Por eso en muchos barrios, como en las afueras de Washington, se suspendieron las clases incluso hasta el martes porque no pueden circular los ómnibus escolares. Tampoco habrá actividades en las oficinas públicas hoy. El esfuerzo es mucho y también en dinero: en Virginia, por ejemplo, el gobernador estimó que la remoción de nieve costará entre 2 y 3 millones de dólares por hora. En New Jersey el panorama estaba más complicado porque la tormenta Jonas golpeó allí con fuertes vientos de hasta 80 kilómetros que causaron inundaciones en las zonas costeras.

Fuente: clarin.com

Compartir en las redes sociales:

Comentarios - 0