Reciba las últimas noticias sobre temas interesantes con NewsHub. Instalar ahora.

El padre Bruno, un nexo entre Di Monte y el kirchnerismo

17 de julio de 2016 06:03
12 0
El padre Bruno, un nexo entre Di Monte y el kirchnerismo

Acompañó al arzobispo fallecido como vicario general y sigue en la misma función; trabaja con un sobrino de la madre Alba

Los vínculos del arzobispo fallecido Rubén Hector Di Monte con el kirchnerismo tuvieron brazos ejecutores. Uno de ellos, el sacerdote Jorge Oscar Bruno, se mantiene desde 2003 como vicario general de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján y administrador de la Basílica de Luján.

El actual arzobispo, monseñor Agustín Radrizzani, le ratificó su confianza y, según pudo saber LA NACION, no encuentra motivos para modificar su equipo de colaboradores, luego del escándalo que sacudió a la Iglesia, cuando el ex funcionario kirchnerista José López fue detenido in fraganti en el Monasterio de Monjas Orantes y Penitentes de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, de General Rodríguez, donde intentó ocultar US$ 9 millones.

Desde esa función, no sólo acompañó a Di Monte en el proceso de restauración de la Basílica de Luján, que el ex ministro Julio De Vido financió en tres etapas con partidas que acumularon $ 86 millones. También habría tenido intervención en el convenio que permitió al gobierno kirchnerista aportar $ 510.000 para obras en el monasterio y en otros acuerdos para trabajos de menor envergadura en la Catedral de Mercedes.

Fuentes eclesiásticas revelaron a LA NACION que, como administrador general de la Basílica de Luján, Bruno mantiene en su equipo de colaboradores a un sobrino de la madre Alba, la superiora del convento. Se trata del laico Enrique Martínez, que realiza tareas de supervisión administrativa en el principal santuario del país.

Consultado por LA NACION, Bruno no respondió la requisitoria, pero una alta fuente del arzobispado ratificó que hoy goza de la más absoluta confianza de monseñor Radrizzani. "El actual arzobispo encontró las cuentas en orden y no le pareció apropiado realizar cambios en el staff", explicó el vocero.

Respecto del manejo de fondos para obras, la fuente indicó que "en la arquidiócesis nunca vimos un peso; los recursos que destinó el Gobierno los manejaron directamente con los responsables de las obras".

Eso fue refutado por el ex obispo auxiliar de la diócesis, monseñor Oscar Sarlinga, quien a comienzos de 2006 pasó a conducir la diócesis de Zárate-Campana, "Cuando yo me fui se firmó un acuerdo por el cual la administración de los fondos aportados por el Estado pasó a estar a cargo de la arquidiócesis. Yo le dije a Di Monte que no estaba de acuerdo, pero igual lo firmó", reveló .

Sarlinga concluyó el año pasado su misión como obispo de Zárate-Campana, en medio de fuertes acusaciones por graves irregularidades administrativas. Eso también lo rebate. "Tenía auditorías externas y mostraron una administración ordenada. Le pedí al papa Francisco un tiempo sabático y me lo concedió", explicó a LA NACION.

Fuentes eclesiásticas, en tanto, indicaron que, en sintonía con Di Monte, el padre Bruno había cultivado una buena relación con el ex presidente Néstor Kirchner.

"Esa familiaridad era una de las formas que utilizaba Kirchner para tener información desde sectores de la propia Iglesia y potenciar el conflicto que mantenía entonces con el cardenal Bergoglio", indicó una fuente eclesiástica. Y aportó un dato concreto: "En febrero de 2006, Kirchner recibió al padre Bruno en la Casa Rosada y conversaron durante 45 minutos, mientras muchos invitados aguardaban el comienzo de un acto por el anuncio de obras en el Salón Blanco".

Enterado de las críticas al vicario general, un vocero de Radrizzani hizo saber a LA NACION que "Bruno nunca firmó nada". Y añadió que "nunca hace nada sin que el arzobispo lo sepa".

En el Arzobispado de Mercedes-Luján se explicó que el extinto Di Monte solventó la construcción del monasterio con donaciones que recibía y gestionaba en forma personal. Entre otros, habría acercado aportes el ex ministro de Obras Públicas del gobierno menemista José Roberto Dromi. "Di Monte era muy independiente. Iba, visitaba, recogía y traía", indicó una fuente episcopal al mostrar el estilo con que se manejaba.

También se indicó cerca de Radrizzani que "el arzobispado nunca derivó dinero al monasterio", y que el propio Di Monte aportó fondos para la construcción de la Casa de Oración, aún inconclusa en el predio del monasterio, con "la venta de una casa que una familia le había donado en Banfield".

El nombre del padre Bruno estuvo presente, incluso, en la visita que la ex presidenta Cristina Kirchner realizó al papa Francisco en septiembre de 2014, en la residencia de Santa Marta, acompañada de una bulliciosa delegación de La Cámpora. "El padre Bruno le envía saludos y estos salamines", le dijo el dirigente Eduardo "Wado" De Pedro al pontífice, al entregarle un presente característico de la zona de Mercedes.

Fuente: lanacion.com.ar

Compartir en las redes sociales:

Comentarios - 0