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El prestamista de única instancia . SIN MORDAZA

27 de febrero de 2015 14:13
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El gobierno encontró un límite en la colocación de deuda en el exterior. El juzgado de Thomas Griesa tiene en su despacho una deuda incumplida por el país, que debe resolverse. A esto se le suma, los intereses impagos de los bonos bajo ley New York. En este caso Argentina pago, pero el juzgado tiene los fondos congelados, hasta tanto no cumpla el fallo de la justicia americana, y acuerde con los bonistas en litigio.

Decirle al mediador entre los bonistas en litigio (conocidos popularmente como fondos buitres) y Argentina, Daniel Pollack, "si se saca el saco se le ven las plumitas", no deja de ser simpático y ocurrente. Sin embargo, en boca de un ministro de economía que no paga fallos internacionales, nos puede traer consecuencias muy negativas.

Luego de la descarga verbal del ministro, el juez en la causa comenzó una persecución sobre los bancos que podrían ayudar a nuestro país a emitir deuda. Esto hizo que se derrumbarán las expectativas de llegada de fondos frescos, no obstante, se siguen explorando otras alternativas.

Argentina tiene este año fuertes vencimientos de deuda. No es imposible pagarlos, como tampoco emitir un bono en el ámbito interno, o pagar con un bono dichos vencimientos. Sin embargo, un problema mayor, es el recurrente déficit fiscal que tiene el Estado, y que requiere financiamiento de corto plazo.

El Banco Central vía emisión monetaria, es el único financiador a la vista del Estado Argentino. Como esta en la órbita política del Estado, es seguro que terminará acercando los fondos necesarios, todos los fines de mes. Sin embargo, todo tiene un límite y consecuencias que no se pueden evitar.

En la actual coyuntura, el gobierno requiere pesos del Banco Central. Durante el año 2014, esos pesos emitidos se quedaban en el mercado. La mayor cantidad de moneda hacia que los agentes económicos se sacaran rápidamente esos pesos de encima, y el dinero aumentaba la velocidad de circulación. La consecuencia lógica, era un aumento general de precios en la economía, y un incremento notable, en la brecha entre el dólar oficial y el dólar blue.

Con estos resultado, el Banco Central, decidió emitir, y al mismo tiempo absorber los pesos emitidos. Mediante la colocación de letras y notas, saco esos pesos de mercado, pagando una tasa del 29% anual. Con semejante tasas de interés, y menos pesos en la calle, la economía comienza un camino de desaceleración económica. Los efectos se sienten a través de una desaceleración de la inflación, y una mayor oferta de dólar blue en el mercado.

En los últimos meses, el Banco Central aceleró la absorción de pesos en la economía. Ahora saca más pesos de los que absorbió, y de esta forma profundiza el escenario recesivo. Esto implicará menos ingresos fiscales, y más déficit fiscal, ya que el gasto lejos de bajar, sube mes a mes.

A fines de febrero la deuda del Banco Central rondaría los $ 300.000 millones, a una tasa del 29% anual, no deberíamos descartar que a fin del mandato de Cristina Fernandez de Kirchner, este endeudamiento se ubique en torno de los $ 450.000 millones.

Para que la economía no sufra una nueva recesión, deberían ingresar reservas por el equivalente a U$S 10.000 millones, algo muy difícil en el actual escenario económico.

Si el Banco central decide seguir adelante con este endeudamiento, en algún momento deberá convalidar tasas de interés en suba, lo cual impactará en la actividad económica. Con esta política, lo único que está asegurado es una muy dura recesión.

Si el Banco Central, deja de absorber los pesos y los libera al mercado, la consecuencia sería más inflación y suba del dólar blue.

Los tres escenarios posibles son: Fuerte recesión (mayor absorción de pesos), Estancamiento (absorbe igual cantidad de pesos que los que emite), Estancamiento con inflación (si deja los pesos en el mercado).

Solo una inyección de dólares del exterior nos sacaría de la pachorra económica en la que nos encontramos.

En materia de activos financieros y físicos, todos suben ante la posibilidad del cambio del ciclo económico. A esto se le llama, "el que viene financia al que se retira". Mientras el mercado se convenza que el gobierno no puede ganar las próximas elecciones, resulta altamente probable que sigan ingresando capitales a tomar posición.

Vivimos una economía dual, en la coyuntura una gran desaceleración económica, inflación y altas chances de una devaluación del dólar oficial y el blue. Mirando el largo plazo, los que tienen excedentes económicos tendrán fuertes utilidades invirtiendo en activos físicos y financieros. Cuanto más cerca de las elecciones lleguemos, más subirán estos activos, la ventana de tiempo comienza a acortarse, y los inversores tendrán que decidir si seguir líquidos o toman posición en la economía real. No mire la coyuntura, ni la televisión, se va a confundir.

Fuente: sinmordaza.com

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