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Primer año de Macri: entre la herencia, el diálogo político y la recesión económica

10 de diciembre de 2016 01:32
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Primer año de Macri: entre la herencia, el diálogo político y la recesión económica

A un año de su asunción al frente de la Casa Rosada, el presidente Mauricio Macri soportó con altibajos el peso de la “herencia” y logró construir gobernabilidad a través de un diálogo fluido con la oposición, mandatarios provinciales y la CGT, aunque la reactivación económica es su cuenta pendiente de cara al 2017 electoral.

“La cosa se nos anticipaba complicada el 9 de diciembre, pero a partir del 11 nos dimos cuenta de que era bastante peor”, señaló un funcionario nacional en diálogo con NA.

Sin embargo, en Balcarce 50 resaltan y valoran que, a pesar de las complicaciones de la situación económica y social, el sistema político “estuvo a la altura de las circunstancias, más allá de algún que otro caso particular”.

En ese sentido, en el Gobierno ponen como ejemplo la cantidad de leyes sancionadas gracias al “vínculo correcto” con los bloques opositores y los gobernadores -a pesar de los traspiés con la reforma electoral y la modificación del Impuesto a las Ganancias-, así como también con la CGT y la Justicia.

“Fue un año para sincerar muchas cosas, principalmente el Indec y todo lo que conlleva a la hora de ver los números verdaderos, que sacudieron a mucha gente por lo contundente que fueron”, resaltó un funcionario nacional en diálogo con NA, a la vez que reconoció que la “transición fue dura y complicada para mucha gente”.

Dólar, tarifas, pobreza, desocupación, empleo estatal, planes sociales, cooperativas y adjudicación de obras son, entre otros puntos, los que pone sobre la mesa el Gobierno a la hora de hablar sobre el “sinceramiento de la herencia”.

A lo largo del año debut en la gestión nacional, el jefe de Estado y sus ministros apuntaron a tender puentes con la oposición, los gobernadores, la CGT y otros actores como los movimientos sociales para maniobrar una economía que, a pesar de la llegada del tan mentado “segundo semestre”, no logró encarar el camino del repunte.

“Recuperamos la cultura del diálogo. Que haya diferencia de posturas e ideas no es sinónimo de enemistad. Tenemos que tirar todos para el mismo lado y eso quedó demostrado”, subrayó un funcionario nacional; aunque la prueba de fuego sobre ese concepto se vivirá si se vetará o no la ley sobre Ganancias.

Al respecto, las fuentes consultadas puntualizan los acuerdos y consensos en una gran cantidad de proyectos de ley en un Congreso con minoría; la relación fluida con los gobernadores a través del ministro del Interior, Rogelio Frigerio; así como también el vínculo encauzado con las organizaciones sociales por la jefa de la cartera de Desarrollo Social, Carolina Stanley.

En el aspecto económico, la reducción de la inflación no logró destacarse en un panorama recesivo: “Estamos en esa transición entre la recesión y el crecimiento. Algunos sectores empezaron a revertir la caída y otros todavía no pararon de caer”, afirmaron fuentes oficiales en diálogo con esta agencia.

Las erradas previsiones oficiales de un segundo semestre mejor complicaron el panorama político hacia fin de año cuando la oposición asestó dos golpes: un acuerdo político para reformar el impuesto a las Ganancias y un freno a la reforma electoral.

Sin embargo, en el Gobierno coinciden en que “en 2017 la Argentina va a volver a crecer tras cinco años” y consideran que eso se trasladará a indicadores como creación de empleo, exportaciones y recaudación.

Otro de los aspectos destacados del primer año gestión de Cambiemos fue en el orden internacional, tanto en lo que respecta a la resolución del conflicto con los fondos buitres como en el vínculo bilateral con varios países.

En ese último punto, cerca del Presidente celebran “la cantidad récord de jefes de Estado que visitó la Argentina en pocos meses”, a la vez que analizan que esa “confianza” se va a profundizar “pronto” a las inversiones extranjeras.

Con los 20 ministros ratificados y respaldados por el mandatario a pesar del complicado año, el Gobierno comenzará un 2017 en el que augura que el tan ansiado repunte económico empiece a mover las ruedas del país y se traduzca en mayor actividad y creación de puestos de trabajo, algo que será vital a la hora de las elecciones legislativas de mediados de año.

El presidente Mauricio Macri mantiene un 55 por ciento de imagen positiva a un año del inicio de su gestión, mientras que en el caso la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal el porcentaje escala hasta el 66 por ciento.

Los datos surgen de una encuesta confeccionada por Opina Argentina para el Diario Popular, que mide la valoración de las principales figuras políticas del país, a partir de una muestra de mil casos de todo el país realizada entre el 28 y el 30 de noviembre.

Si bien Macri conserva guarismos apreciables de imagen positiva, que se combina con un 41 por ciento de apreciaciones negativas, registró un marcado descenso respecto del comienzo de su gestión.

En aquel momento marcaba un pico de 70 por ciento de valoraciones positivas contra sólo un 27 por ciento de opiniones negativas.

Algunas políticas económicas consideradas “antipáticas”, como pudo haber sido la suba de los servicios públicos, sumado al desgaste natural de la gestión, llevaron a que el presidente dejara en el camino 15 puntos de imagen positiva en lo que va de su derrotero al frente de la Casa Rosada.

El informe de opinión pública citado en Diario Popular destaca que julio fue el único mes en que la imagen presidencial se vio comprometida, con niveles parejos de imagen positiva y negativa (sólo dos puntos de diferencial positivo), producto del incremento de las tarifas de los servicios públicos.

Mientras que la imagen del mandatario cayó en las encuestas (pese a mantener un piso apreciable), Vidal se mantiene sorprendentemente en casi los mismos niveles que al inicio de su gestión: sólo tres puntos abajo.

Al igual que en el caso de Macri, su valoración tocó su punto más bajo a mitad de año (junio y julio), cuando registró 58 por ciento pero luego la curva retomó el sentido ascendente.

Julio fue también el mes en que la imagen negativa de la gobernadora alcanzó su cifra más alta, con un 35 por ciento.

En cuanto a la segmentación por edad, la imagen presidencial se hace fuerte en los mayores de 50 años, llegando al 60 por ciento de registros positivos.

La valoración de la gestión del jefe de Estado muestra guarismos un poco más deprimidos, pero de todos modos conserva el diferencial positivo.

En lo que respecta la gestión, Macri cosecha un 50 por ciento de opiniones favorables, a lo que se contrapone un 41 por ciento de consideraciones negativas (diferencial positivo del 9 por ciento).

En paralelo a la evolución que tuvo el indicador sobre la imagen presidencial, la valoración de la gestión también marcó su piso más bajo en el mes de julio, cuando por primera y única se vez se invirtieron los valores, de manera tal que las opiniones negativas tomaron la delantera.

Fuente: diarioelargentino.com.ar

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