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Quién es el presunto financista argentino del Cartel de Juárez que cayó en Tucumán

17 de septiembre de 2016 00:16
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El empresario Hugo Menéndez tenía un pedido de captura de Interpol en 2008: cayó por abrir dos sociedades comerciales a su nombre este año. Se lo acusa de tratar de introducir 20 millones de narcodólares en el mercado argentino

El equipo del Tribunal Oral Federal Nº6 en Comodoro Py no sabía si reír o no del asombro. Durante los últimos ocho años, Hugo Menéndez, hoy de 66 años, oriundo de San Miguel de Tucumán, había esquivado su detención luego de repetidos llamados a indagatoria en 2008, lo que llevó a ser declarado como rebelde con una circular roja de Interpol que pidió su captura en todo el mundo. Un reciente reporte de la Unidad de Información Financiera le había revelado al Tribunal que, luego de casi una década de silencio de radio con un pedido de prisión global, Menéndez no solo había bajado la guardia, sino que tampoco estaba demasiado lejos.

Entre diciembre del año pasado y junio último, el empresario había abierto tres sociedades comerciales que lo indicaban como miembro de directorio, todas en la provincia de Tucumán, dedicadas a los rubros de gastronomía y construcción. No solo eso: también pagó diligentemente su monotributo categoría G. Su perfil comercial indica que está registrado en la AFIP en el rubro de cocheras y playas de estacionamiento. Menéndez hasta inició dos juicios en el fuero civil tucumano y libró un cheque sin fondos por cinco mil pesos que fue rechazado a comienzos de este mes. Todo esto representa una jugada algo insólita para un empresario acusado de un delito de enorme peso: intentar introducir en el mercado argentino cerca de 20 millones de narcodólares del temido Cartel de Juárez.

Menéndez fue detenido por la División Delitos Federales de la Agencia Federal Tucumán de la PFA luego de un tiempo de vigilancia. Menéndez fue, en sí, un cabo suelto en un proceso al menos largo, una causa iniciada en 1999 en el juzgado de Rodolfo Canicoba Corral que mostró la columna vertebral de las inversiones en el país de traficantes trasnacionales, en el primer narcoescándalo de la historia argentina. La compleja trama que incluyó campos como una estancia de dos mil hectáreas en Mar Chiquita y tierras en San Juan, un departamento en Recoleta, maquinaria agrícola, vehículos y otros bienes valuados en más de 20 millones de dólares, que incluyen excentricidades como monturas labradas y un león embalsamado. También, se detectaron 10 millones de pesos en plazos fijos.

A comienzos de este mes, el TOF Nº6, integrado por los jueces María del Carmen Roqueta, José Martínez Sobrino y Julio Panelo, condenó en un juicio abreviado con el fiscal Diego Velasco a penas de tres años en suspenso a siete acusados encabezados por Raúl Marinone, con edades que van de los 59 a los 87 por lavar dinero del Cartel de Juárez, liderado por el casi mítico Amado Carrillo Fuentes, el "Señor de los Cielos", un capo narco ya muerto que tenía el hábito de operarse la cara casi compulsivamente. Carrillo Fuentes, según la periodista Virginia Messi en Clarín, llegó en 1997 a vivir en Buenos Aires, precisamente en Recoleta sobre la avenida Alvear, también con una propiedad en el coqueto barrio Los Troncos en Mar del Plata. Perdió la vida, sin casualidades, por complicaciones en una cirugía. La condena, por los delitos de asociación ilícita y lavado, no encuentra su punto destacable en sus penas, sino en la orden de que los bienes producto del narcolavado sean decomisados y pasen a manos del Estado.

El paso del tiempo en una causa de gran envergadura lleva a una consecuencia algo obvia: que los imputados eventualmente se mueran. Ángel Salvia fue señalado como uno de los principales cerebros del armado del Cártel de Juárez en la Argentina junto con Nicolás di Tullo. Ambos fallecieron. A Salvia no se lo llevó la edad o la enfermedad: fue asesinado a balazos en mayo de 2007 junto a su pareja por el ex marido de ella, un ex sargento de la Policía Bonaerense. Salvia, precisamente, es el vínculo de Hugo Menéndez con la causa. Una fuente en la Justicia apunta: "Fue su testaferro".

Fuente: infobae.com

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