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Tenso cruce entre Macri y Magario en un acto en La Matanza

6 de mayo de 2017 04:48
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El presidente pidió "dejar las diferencias", pero la intendenta le reclamó obras; hubo protestas y mucha seguridad

El presidente Mauricio Macri inauguró ayer temprano el Metrobus del partido de La Matanza, junto a la intendenta ultrakirchnerista Verónica Magario , quien lo recibió con recriminaciones, ironías y militantes organizados para protestar contra el jefe del Estado. Ello convirtió el anuncio institucional en un inusual debate electoral con un extremo clima de crispación política.

La ex presidenta Cristina Kirchner insinuó anteayer que no será candidata en las elecciones de octubre. Aunque las dudas no se despejaron, Magario es una firme postulante a encabezar la lista del Frente para la Victoria.

Macri puso en marcha el Metrobus junto a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal , y dijo en tono conciliador que "esto pasa cuando dejamos de lado las diferencias y nos ponemos a trabajar para la gente". Pero Magario lo cruzó porque "las obras no están terminadas y hay que completarlas". Luego de que se retiró el Presidente, la intendenta le sacó de las manos el micrófono al ministro de Transporte, Guillermo Dietrich , para redoblar sus críticas.

Un grupo de simpatizantes kirchneristas protestaba con carteles agresivos contra el Presidente.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, impidió un escrache organizado contra Macri con un fuerte operativo de las policías Federal, bonaerense y Gendarmería. "Se bloqueó el acceso adonde estaba el Presidente", dijo una fuente oficial.

Para agregar tensión al clima, había circulado por las redes sociales un audio de una supuesta dirigente peronista que convocaba a las agrupaciones del PJ de La Tablada, Ciudad Evita y Aldo Bonzi a reunirse en la rotonda de San Justo, a las 8.30, para protestar, pero sin "las cabezas visibles" para no ser identificados.

Pedía "mandar compañeros con carteles, cartulinas caseras, como si fueran vecinos, con distintas consignas como «Macri igual Hambre» y «Mi bus era más largo»". Solicitaba también que alguien con "un buen celular" filmara todo para que luego fuera emitido en canales de noticias afines al kirchnerismo.

Mario Chueco, apoderado del Partido Fe, que lidera Gerónimo Venegas, anunció que denunciará a Magario por "instigación al delito e incitación a la violencia". La intendenta desmintió anoche haber organizado un escrache.

En ese contexto tenso, Macri convocó a "pasar de una Argentina del atajo a una Argentina del trabajo". En el breve acto, subrayó que "éste es el Estado al servicio de la gente y no de la política", y destacó la "transformación histórica para el barrio". No mencionó a Magario, pero ésta se ubicó al lado de Vidal y de Dietrich.

El Presidente elogió las obras "que comienzan y terminan en la fecha prometida", y que son motivo de "esperanza y no de corrupción". El mensaje era para el kirchnerismo. "Si dejamos de lado las diferencias políticas y nos ponemos a trabajar para la gente, si ponemos la energía en construir y no en confrontar, este tipo de cosas son las que se logran", aseguró el Presidente.

Magario tomó la palabra y reclamó al Presidente que "hay muchas cosas que tenemos que terminar", y enumeró la universidad local y dos hospitales. Y reclamó a Macri que "complete toda la obra del Metrobus" hasta la ciudad de Buenos Aires, como lo había programado el gobierno de Cristina Kirchner.

Luego de que se retiró Macri, Dietrich dijo que el Gobierno "hace las obras donde hay que hacerlas, no donde está el intendente amigo". El Metrobus costó $ 1700 millones "100% por el Estado nacional". Lo dijo porque Magario había difundido grandes carteles sobre el Metrobus con su propia imagen.

El ministro de Transporte agregó que "no es un día en el que debamos discutir; es un día de fiesta". Explicó que "se irán haciendo diferentes etapas" y que se tuvo que "reformular" el proyecto original porque "tenía serios problemas de diseño", como por ejemplo que "no tenía contemplados los semáforos".

Tras el acto oficial, Dietrich tomó el micrófono para hablar con la prensa y le obsequió simbólicamente una tarjeta SUBE a Magario, quien le respondió con ironía: "Les cuento que yo ya tenía mi SUBE; ésta no es la primera". Fue entonces que Magario le sacó el micrófono de las manos al ministro y enumeró sus reclamos.

"Estamos muy contentos los matanceros por esta obra, que la esperábamos hace muchísimo tiempo; lo único en lo que voy a insistir, y se lo dije al Presidente, es que hay que completarla", dijo la intendenta.

"Hay muchas cosas que tenemos que terminar", recriminó. "Hemos abierto la universidad en el kilómetro 32 y sólo faltan los docentes, y también necesitamos que se terminen los dos hospitales", agregó en su particular "bienvenida" a Macri.

Fuente: lanacion.com.ar

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