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Trump firma nueva orden antimusulmana; frena ingreso de 6 países

7 de marzo de 2017 02:43
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Trump firma nueva orden antimusulmana; frena ingreso de 6 países

Nueva York. El presidente Donald Trump firmó una nueva orden ejecutiva antimusulmana congelando temporalmente la inmigración de personas procedentes de seis países, modificando la orden previa que fue suspendida por tribunales, que provocó caos en aeropuertos y grandes acciones de protesta.

La nueva orden frena el ingreso a Estados Unidos de personas de seis países con poblaciones mayoritarias musulmanas durante 90 días. Los países son Sudán, Siria, Irán, Libia y Yemen. La nueva versión no incluye a Irak que estaba en la orden original. La orden también permite que personas de estos países que ya cuentan con una visa les sea permitido ingresar al país.

La orden suspende temporalmente -por lo menos por 120 días- el programa de refugiados Y no de manera indefinida como en la primera versión). Estas medidas serán implementadas en fases a lo largo de las próximas dos semanas.

A diferencia del espectáculo ante cámaras y declaraciones de la presentación y firma de la orden ejecutiva original a fines de enero, Trump firmó hoy la orden modificada en privado -la Casa Blanca sólo difundió una foto oficial del acto. No emitió declaración, dejando eso a que tres integrantes del gabinete -el secretario de Estado Rex Tillerson, el secretario de Seguridad Interna John Kelly y el procurador general Jeff Sessions- anunciaran la orden ante un grupo reducido de periodistas.

Las medidas, “fortalecerán la seguridad de Estados Unidos”, declaró Tillerson, subrayando que son “vitales”, y asegurando que esto ofrecerá tiempo para que el gobierno mejore sus procesos de verificación de los que ingresan de estos países.

Las modificaciones buscan evitar el desorden administrativo que se generó al aplicarse la primera orden, como enmendar algunas secciones que fueron señaladas por los tribunales cuando congelaron la primera orden, y también -al permitir el tránsito de gente con visas activas- no provocar las escenas de furia y sufrimiento en aeropuertos ni detonar las acciones de protesta.

Sin embargo, y de inmediato, organizaciones de defensa de libertades y derechos civiles, varios políticos y procuradores generales estatales criticaron la nueva orden por sus elementos discriminatorios como sus efectos contra refugiados y su posible violación de la Constitución.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) que encabezó el reto legal a la primera orden ejecutiva, anunció hoy que procederá de inmediato ante tribunales para evitar que la nueva orden entre en vigor, indicando que a pesar de las modificaciones no resuelve el problema fundamental de la primera: “es discriminatoria sobre la base de religión”.

La directora general de Amnistía Internacional Estados Unidos Margaret Huang afirmó que la nueva orden provocará “temor e incertidumbre extrema para miles de familias al poner el odio antimusulmán, otra vez, en la política”.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Charles Schumer, calificó la medida como solo una versión “aguada” de la primera, y sigue siendo “anti estadunidense”.

Los procuradores generales de Washington, Massachusetts y Virginia, entre otros que se sumaron a las demandas legales que lograron obstaculizar la orden ejecutiva original, expresaron hoy críticas a la nueva versión por contener las mismas bases discriminatorias y potencialmente inconstitucionales.

La medida antimusulmana fue una de las promesas claves -junto con las medidas antimigrantes incluyendo el muro- de la campaña de Trump. Cuando esta fue obstaculizada por tribunales federales, provocó algunos de los exabruptos más espectaculares del nuevo presidente, quien arremetió contra los jueces, cuestionando sus capacidades mentales y acusando que estaban poniendo en riesgo al país.

Tan recientemente como el pasado martes, Trump continuó insistiendo en la urgencia de estas medidas ‘anti terroristas”, reiterando lo que afirmaba en sus actos de campaña: “la vasta mayoría de individuos condenados por delitos de terrorismo y relacionados al terrorismo desde el 11-S llegaron aquí desde fuera de nuestro país”.

Sin embargo, según una investigación de la escuela de leyes de la Universidad Fordham en Nueva York un 78 por ciento de los casos penales por actos de terrorismo vinculados al Estado Islámico en Estados Unidos eran contra ciudadanos estadunidenses; un 53 por ciento de los relacionados con Al Qaeda fueron por personas nacidas en este país, reportó CBS News.

Por otro lado, la Casa Blanca continuó defendiendo la explosiva acusación de Trump contra su predecesor Barack Obama de que ordenó la intervención de sus comunicaciones en la Torre Trump en octubre del año pasado. A pesar de que el director actual del FBI James Comey, el ex director de inteligencia nacional James Clapper y voceros de Obama rotundamente han rechazado la acusación, presentada a través de tuits presidenciales el pasado sábado, y que legisladores de ambos partidos han expresado dudas sobre la veracidad de estas afirmaciones, hoy voceros de Trump insistieron en que el Congreso tiene que investigar esto.

Por otro lado, en el Capitolio se abrió la guerra para anular y sustituir la reforma de salud promulgada por Obama, con representantes republicanos presentando esta noche el borrador de un proyecto de ley con ese propósito, algo que Trump y los republicanos han deseado y prometido. Sin embargo, esta será una lucha sumamente conflictiva, donde no hay consenso sobre la alternativa entre los propios republicanos.

Mientras tanto, el secretario de Seguridad Interna confirmó este lunes que está considerando separar los niños de sus padres si son capturados cruzando ilegalmente las frontera. “Sí, estoy considerando, en orden para disuadir más movimiento por esta red terriblemente peligrosa, estoy considerando justo eso”, afirmó en entrevista con CNN “Serán bien cuidados mientras tratamos con sus padres”, agregó en alusión a los menores.

Bajo la política actual, madres con hijos menores que cruzan la frontera son mantenidos juntos cuando son capturados en centros de detención familiares. Pero la semana pasada se informó que el Departamento de Seguridad Interna estaba contemplando separar a los hijos de sus madres, algo que provocó condenas por defensores de inmigrantes y de niños como un acto cruel ya que traumatizará aun más a menores después de estos viajes peligrosos.

Fuente: jornada.unam.mx

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