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Vecinos organizados contra la inseguridad

30 de marzo de 2015 07:29
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Los habitantes del barrio Scarafía planificaron medidas contra la inseguridad: ya cuentan con senderos seguros y alarmas.

La semana pasada un grupo de vecinos de barrio Scarafía decidió reunirse para analizar y definir distintas acciones para enfrentar la inseguridad que golpea al sector. Una de las alternativas es instalar alarmas comunitarias, también quieren diseñar un sendero seguro y trabajar en la prevención junto con la Seccional 10ª y hasta armar un protocolo de seguridad. Por el momento, el primer paso que dieron es afianzar la comunicación entre ellos y para eso establecieron una cadena de teléfonos.

“La intención es organizarnos porque últimamente estamos teniendo muchos problemas de inseguridad. En base a eso estamos estudiando varias alternativas. Somos un grupo de gente trabajadora y una de las opciones que averiguamos son las alarmas comunitarias”, dijo Hernán Culasso, uno de los vecinos. Pero aclaró que por el costo se les hace difícil afrontarlo. Según pudieron averiguar el sistema saldría entre 15 y 21 mil pesos y “se hace inalcanzable, algunos pueden pero la mayoría no”, agregó.

“Entonces y mientras conseguimos presupuestos, decidimos mejorar el sistema de comunicación entre los vecinos, armamos una cadena telefónica con la firme convicción de que participemos todos si alguien tiene algún inconveniente, la forma es comunicando algún episodio o evento y automáticamente trasladar el mensaje a toda la cadena, pero sobre todo, llamar al 911”.

Siguiendo esta línea, Culasso manifestó: “Otra cosa que queremos implementar y haremos a la brevedad es armar un petitorio para las autoridades de la Seccional 10ª con la intención de diseñar circuitos o senderos seguros. La intención es tener un recorrido donde la gente sepa que va a estar reforzada la vigilancia en determinados horarios como cuando la gente va a trabajar o los chicos a la escuela y así aumentar la cantidad de vecinos que transitan por un mismo lugar y acompañar con la prevención policial a través de los patrullajes”.

Esta reunión fue la primera, pero la intención es seguir trabajando por este y otros temas de importancia para el barrio. “Este encuentro fue en tono informativo con la intención de ver qué se puede hacer para frenar la delincuencia en barrio Scarafía, –agregó más adelante y consideró en este sentido: “La inseguridad es terrible, ya no podemos vivir más así”.

Pero consideró que no solo es necesaria la presencia policial para prevenir, sino también son indispensables obras que son responsabilidad de la Municipalidad como el arreglo de calles y la reposición de luminarias. “En Vieytes y las vías del ferrocarril hay mucha circulación y ahí son constantes los robos y asaltos. Pero muchas veces la inseguridad es peor porque por las calles en mal estado es difícil un buen accionar de la policía o que la respuesta llegue rápido. Todo esto aprovechan los delincuentes”, destacó el vecino de Scarafía.

Uno de los senderos que tienen pensado presentar a la comisaría de la jurisdicción, es un ingreso desde la avenida Blas Parera por Vieytes hasta Chiclana, retomando por Padre Genesio y luego doblando hacia el norte por calle Arzeno hasta Ayacucho, en realidad es imitar el recorrido que hace la línea de colectivo. “La otra alternativa es ingresar por Padre Genesio, pero para esto necesitamos que la Municipalidad nos dé una respuesta y sugerimos hacer un mejorado o ripio y luego un mantenimiento sobre esta calle que es el ingreso principal al barrio. Arreglar esta calle mejoraría mucho las condiciones de todo el sector y principalmente la seguridad”, explicó Culasso.

La intención es armar un petitorio con estos recorridos, acompañarlo con la firma de los vecinos y luego reunirse con las autoridades policiales y ver la posibilidad de llevar a cabo estos circuitos seguros.

Con respecto a las alarmas comunitarias, el vecino dijo: “Estarían descartadas por ahora por el costo que implica su instalación. Pero estamos averiguando por otro sistema que tiene la limitación de que el área de activación no es más de 100 a 120 metros, pero lo positivo es que se activa y desactiva por el celular. El costo sin la instalación ronda los cuatro mil pesos, entonces lo estamos estudiando, pero por ahora es solo eso”.

En cuanto al protocolo de seguridad, aseguró que para concretarlo pedirán asesoramiento a un experto en la materia. “La idea incluiría una serie de pautas para que los vecinos reaccionen de la misma manera ante determinadas situaciones, es decir tomar todos las mismas decisiones ante determinadas circunstancias”, agregó.

En definitiva, el primer paso para enfrentar la inseguridad es mejorar la comunicación entre los vecinos, el segundo será hacer el protocolo de actuación, luego avanzar en el sendero que se tendría que trabajar con la Seccional 10ª y más tarde avanzar en la colocación de alarmas o algún otro sistema. “Pero lo primordial en estos casos es que el vecino participe y se involucre. No deberíamos preocuparnos o actuar cuando nos sucede un hecho, sino antes para poder prevenirlo”, expresó.

En esta reunión los vecinos aprovecharon la ocasión para analizar la posibilidad de organizarse por cuadra y luego por manzana no solo para actuar frente a la inseguridad sino también trabajar para mejorar las condiciones del barrio. “A partir de los inconvenientes con la vecinal que está ausente, decidimos organizarnos con los vecinos en algo parecido a un consorcio, es decir elegir un representante por cuadra que concurra a las reuniones y gestionar obras en general para el sector”, contó Culasso.

Pero este referente también es necesario para que “cuando sucede o hace falta reparar algo en la cuadra sea el encargado de juntar dinero para un fondo común y llevar a cabo el arreglo por ejemplo la compra de un caño para mejorar un desagüe o reponer un foco que se quemó en la calle sobre todo cuando la respuesta del municipio no es rápida”, dijo y para concluir expresó: “La intención es tener un referente. Lamentablemente tenemos que buscar esta alternativa porque tenemos una vecinal que no existe”.

Hace más de una década, las alarmas comunitarias comenzaron a popularizarse como una opción para combatir la inseguridad en la ciudad de Santa Fe. La primera experiencia fue a mediados de 2003, en el barrio Judiciales. A partir de allí y durante los años siguientes, el sistema se replicó en más de 25 barrios de la capital provincial. Por manzanas, por cuadras, por grupos de vecinos; la intención de todos los que participaron fue unirse frente al mismo problema.

El éxito de aquella experiencia permite pensarla una vez más como alternativa, al menos como elemento de disuasión contra los delincuentes. En aquellos años, la propuesta surgió de la ciudadanía; pero luego obtuvo el apoyo de distintas áreas del municipio e incluso del Concejo capitalino.

La asociación civil Demos Ayuda Recíproca (DAR) de la ciudad de Santa Fe fue una de las principales impulsoras de este sistema y asesoró a numerosos barrios en cuanto a la implementación. Desde esta ONG aseguraron que uno de los beneficios que tiene esta herramienta, más allá de que el principal objetivo sea reducir los índices de inseguridad, es fortalecer los lazos de solidaridad entre los vecinos.

Fuente: sinmordaza.com

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